PRESENTACIÓN

 

¿Qué es la Sociedad Vasca de Victimología?

La Sociedad Vasca de Victimología (SVV) es una sociedad de profesionales de distintas disciplinas (psicólogos, juristas, médicos, trabajadores sociales, etc.), de carácter científico y sin ánimo de lucro. No es una asociación de afectados ni representa a las asociaciones de víctimas. La SVV se ocupa del estudio de todo tipo de víctimas (agresiones sexuales, violencia doméstica, terrorismo, delitos violentos, etc.).
La SVV es socio fundador de la Sociedad Española de Victimología, que está integrada en la Sociedad Mundial de Victimología.

¿Quién es una víctima?

Una víctima es un ser humano sufriente por un suceso traumático accidental o por el daño provocado por otro ser humano.
Componente objetivo. Una víctima es cualquier persona que haya sufrido directa o indirectamente (en el caso de sus familiares cercanos) un hecho traumático producido por un accidente, una catástrofe natural o una agresión humana, independientemente de que haya sido declarado formalmente como delito por parte de la Justicia.
Componente subjetivo. Una víctima es la persona que, en función del suceso traumático, experimenta una interferencia negativa en su vida cotidiana (reacciones emocionales graves, incapacidad de rehacer su vida, dificultades para establecer proyectos de futuro, etc.).
Las víctimas son incómodas para la gente porque recuerdan la fragilidad del ser humano y exponen en toda su crudeza los límites de la crueldad humana.

¿Qué es un suceso traumático?

Un suceso que provoca un daño físico o psíquico grave y que está provocado intencionadamente por otro ser humano. Ejemplos: atentados terroristas, agresiones sexuales, maltrato o abuso sexual en la infancia, violencia de pareja, etc.
No es un suceso traumático la ruptura de pareja no deseada, la muerte de un ser querido por una muerte natural, el suspenso en un examen, la jubilación impuesta, etc.

¿Qué es el trauma?

La respuesta emocional negativa que produce en una persona un suceso de este tipo y que interfiere negativamente en la vida cotidiana, en la capacidad de amar y en la capacidad de trabajar.
 Daño psicológico agudo: lesiones psíquicas.
Daño psicológico crónico: secuelas emocionales

Tipos de víctimas

a) Víctimas directas
 Lo que genera habitualmente daño psicológico suele ser la amenaza a la propia vida, una lesión física grave y la percepción del daño como intencionado.
El daño psicológico generado suele ser mayor si las consecuencias del hecho delictivo son múltiples, como ocurre, por ejemplo, en el caso de un secuestro finalizado con el pago de un cuantioso rescate por parte de la familia de la víctima o en el superviviente de un accidente que ya no puede volver a ejercer su profesión.

b) Víctimas indirectas
 El acontecimiento traumático puede compararse a una piedra arrojada en un estanque. Así, origina ondas que no sólo afectan a las víctimas propiamente dichas, sino también a aquellos que están cerca de ellas. Se trata de un efecto onda y de un efecto contagio.
La onda expansiva de un suceso traumático actúa en círculos concéntricos. En el primer círculo se encuentran las víctimas directas. El segundo círculo está constituido por los familiares, que tienen que afrontar el dolor de sus seres queridos y readaptarse a la nueva situación. Y puede haber un tercer círculo, correspondiente a los compañeros de trabajo, a los vecinos o, en general, a los miembros de la comunidad, que pueden quedar afectados por el temor y la indefensión ante acontecimientos futuros.
El efecto contagio está relacionado con la convivencia con la víctima. Un contacto cercano y prolongado con una persona que ha sufrido un trauma grave puede actuar como un estresor crónico en el familiar, hasta el punto de  que puede ser responsable de un deterioro físico y psíquico. La afectación de las personas que están en estrecho contacto con la víctima y que pueden experimentar trastornos emocionales y ser víctimas secundarias del trauma se denomina traumatización secundaria.

Victimización secundaria

La victimización primaria deriva directamente del hecho traumático; la secundaria, de la relación posterior establecida entre la víctima y el sistema jurídico-penal (policía o sistema judicial) o un sistema de ayudas (indemnización económica, asistencia psicológica, apoyo psicoeducativo a los hijos, etc.) defectuoso. Es decir, el maltrato institucional  puede contribuir a agravar el daño psicológico de la víctima o a cronificar las secuelas psicopatológicas.
Un aspecto fundamental en la victimización secundaria es la dilación existente en el sistema de justicia actual, así como la falta de información concreta sobre la situación procesal, que no tiene por qué resultar incompatible con el secreto de sumario. La incertidumbre de un proceso penal que nunca parece concluir, así como la reacción de la parte denunciada, que puede injuriar a la víctima o incluso amenazarla, contribuyen a agravar la situación emocional de la víctima.
La revictimización institucional presenta caracteres especialmente nocivos por varias razones:
porque provoca un daño emocional suplementario a personas cuyo nivel de autoestima es especialmente limitado como consecuencia del impacto generado por el hecho delictivo.
porque proviene de la actuación de poderes públicos diseñados para conferir amparo a las personas cuyo proyecto vital ha sido afectado por la conducta lesiva de otra persona. Se genera, por tanto, un efecto especialmente patógeno: las estructuras creadas para tutelar a las víctimas provocan una sensación de vacío y falta de aliento que alimenta la sensación de dolor.
porque se daña a las personas que de forma casi exclusiva promueven la actuación del sistema institucional de justicia. Se quiebra, con ello, el sentido simbólico sobre el que se asienta su condición de garante de la cohesión social.

Victimización terciaria

Es el conjunto de costes de la penalización sobre quien la soporta personalmente o sobre terceros. Por ejemplo, el problema de los hijos de mujeres encarceladas que conviven con sus madres en prisión o el de las mujeres cuyos maridos están cumpliendo condena en prisión.